Cobrar en línea exige decidir qué pasa cuando el pago falla, cuando hay que devolver, cuando la tarjeta vence y cuando alguien desconoce el cargo. Esa ingeniería es lo que hacemos.
Cada una cambia cómo funciona tu operación.
Débito, crédito, prepago y transferencia. Es el caso simple.
“Sin interés” significa que alguien absorbe el costo: el emisor de la tarjeta o tu negocio, según lo pactado, y se nota en tu margen. El “precio contado en cuotas” es lenguaje comercial, y el máximo de cuotas lo decides tú, porque ninguna norma lo fija.
El cliente autoriza una vez y se cobra solo cada mes. Lo delicado es qué pasa cuando el cobro falla, cuándo se reintenta, qué recibe el cliente y cómo cancela. La ley exige que cancelar sea tan fácil como contratar, sin condicionar la baja al pago de deudas.
Es lo que más reclamos genera. En venta a distancia el cliente puede retractarse en 10 días, plazo que sube a 90 si no le enviaste la confirmación escrita, y la devolución va sin retención de gastos. Si tu sistema lo contempla, te ahorras resolverlo a mano y a pérdida.
Los comerciantes chilenos rara vez reclaman por los días de abono. Reclaman que les retuvieron la plata y nadie contesta, que pagaron comisión e IVA por un producto devuelto, que el pedido cambia de estado solo y descuadra el stock.
Son problemas de control y trazabilidad, y se resuelven en el sistema: registrando cada evento de pago, conciliando contra lo que llegó a tu cuenta y avisándote apenas algo no cuadra.
Cada salto a otra página agrega una pantalla donde la gente abandona, y en el celular corta el hilo. Por eso el cobro ocurre dentro de tu sitio cuando la modalidad lo permite, y si no lo permite, te lo decimos antes.
La tasa promedio de carritos abandonados es 70,22 % según el Baymard Institute (2025). En el checkout, el 17 % abandona por errores o caídas del sitio, el 10 % por tarjeta rechazada y el 9 % por falta de medios de pago. Todas son fallas de ingeniería.
El comercio electrónico chileno bordeó los US$10.000 millones en 2025 según la Cámara de Comercio de Santiago. Cada persona hace en promedio 374 pagos digitales al año, y el 74 % del consumo de los hogares se paga con tarjeta, según el Informe de Sistemas de Pago del Banco Central (2025).
Somos independientes de todos: integramos el que ya tienes o el que te convenga según tu comisión, volumen y tipo de venta.
El repositorio oficial del plugin de Webpay para WooCommerce está archivado, marcado “OBSOLETO” por Transbank, sin cambios de código desde marzo de 2023. Si el checkout falla, nadie lo corrige. Tenemos una guía para migrar del plugin obsoleto sin dejar de vender y una guía de errores de Webpay.
Mejor saberlo desde el inicio.
Inicio de actividades ante el SII y boleta electrónica. Una persona natural puede iniciar actividades con su propio RUT, sin constituir empresa.
Seguridad del sitio, un giro que calce con lo que vendes y una cuenta bancaria del mismo RUT. Cambian entre proveedores y suelen ser la razón de que alguien venda pero no cobre.
Precio total desglosado, confirmación escrita de la compra, y condiciones y derecho a retracto publicados antes de contratar. Eso es lo que se fiscaliza.
Si mandas datos de transferencia por WhatsApp y confirmas a mano, cada venta te cuesta tiempo y cada error, un cliente.
Gimnasios, colegios, software, mantenciones, membresías. El cobro recurrente sostiene tu caja, así que debe avisar cuando falla.
Integramos el cobro en tu plataforma y lo operamos, con la misma política de salida de nuestros demás servicios.
Hablamos de negocio: qué vendes, cómo te pagan, qué haces a mano y qué ha fallado. Con eso te decimos qué conviene construir.
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